sábado, 7 de abril de 2012

puntos sobresalientes jeremias 22 a 24


CAPITULO 22
jr. cap.8 Pág. 96 Párr. 9 - ¿Qué consejo inspirado sobre el matrimonio deberíamos tomar a pecho?
9 Muchos cristianos contraen matrimonio, pero no todos. Jesús no se casó, y dijo que algunos discípulos
tendrían el don de “hacer lugar para” la soltería en su mente y corazón. Animó a cuantos pudieran a seguir su
ejemplo (léase Mateo 19:11, 12). Así que no deberíamos bromear con el estado civil de los que desean
quedarse solteros en pro del servicio a Dios, sino encomiarlos. Por supuesto, algunos permanecen solteros
temporalmente debido a diversas circunstancias. Por ejemplo, quizás no han encontrado a un cónyuge cristiano
adecuado con el cual unirse en matrimonio y están decididos a sostener la norma divina de casarse “solo en el
Señor”, una decisión que merece nuestro aplauso (1 Cor. 7:39). Y, claro, algunos son viudos o viudas, por lo
que están solos. Ninguno de ellos debe olvidar jamás que Jehová y Jesús siempre los tienen presentes (Jer.
22:3; léase 1 Corintios 7:8, 9).
w80 15/1 pág. 21 párrs.23,24 - “El camino de la vida” o “El camino de la muerte”. . . ¿cuál?
23 Allá en 609 a. de la E.C., los invasores babilonios estaban abriéndose camino rumbo a Jerusalén. (Jer.
21:13) Al tanto de lo que se acercaba, el rey Sedequías envió dos inquiridores a Jeremías en busca de,
posiblemente, algún mensaje favorable de parte de Jehová. Pero, ¿qué razón había para que el rey Sedequías
esperara alguna palabra favorable por medio de Jeremías? En Jerusalén y por todo el reino de Judá se
encontraban estas cosas a las cuales Jehová llamó atención: se quebrantaba Su pacto con Israel, se adoraba a
otros dioses, se dictaban sentencias injustas en los tribunales, los defraudadores robaban a los indefensos,
había quienes se aprovechaban de las viudas y los huérfanos, se despojaba a los obreros de su justo salario,
se derramaba sangre inocente, se profetizaba en falso. (Jer. 21:12; 22:3, 13-16; 23:14, 16) Era necesario que
Jeremías cobrara ánimo y declarara intrépidamente el inalterado mensaje de calamidad que Jehová le había
dado para los violadores del pacto de Dios.—Jer. 21:1-7; 1:7, 8, 17.
24 ¡Qué excelente ejemplo dio Jeremías para los testigos de Jehová de hoy día! Por toda la cristiandad hoy
día las condiciones son malas en lo religioso, lo moral, lo social, lo judicial, sin esperanza alguna de alivio.
Como en el caso de Jeremías, Jehová hoy día no ha atenuado sus palabras al declarar su decisión judicial
contra la cristiandad. Él ha comisionado a su clase de Jeremías para declarar con la misma clase de franqueza
el mensaje de calamidad a esta correspondencia moderna de Jerusalén y Judá de la antigüedad. Sin suavizar
el mensaje, y sin vacilaciones, la clase de Jeremías tiene que adherirse a todo lo que Él les manda en Su
Palabra.
it-1 pág. 1059 párrs. 4,5 - Guerra santificada. - ¿En qué sentido quedaban santificados los enemigos de
Israel?
Antiguamente se acostumbraba a santificar a las fuerzas combatientes antes de entrar en batalla. (Jos 3:5; Jer
6:4; 51:27, 28.) Durante la guerra, los combatientes de Israel, incluso los no judíos (por ejemplo, Urías, el hitita,
que probablemente era un prosélito circunciso), tenían que permanecer limpios en sentido ceremonial. Durante
las campañas militares no estaban permitidas las relaciones sexuales, ni siquiera con la esposa. Por esta razón
las prostitutas no seguían al ejército de Israel. Además, el mismo campamento tenía que mantenerse limpio de
contaminación. (Le 15:16, 18; Dt 23:9-14; 2Sa 11:11, 13.)
Cuando era necesario castigar al Israel infiel, a los ejércitos extranjeros que llevaban la destrucción se les
consideraba ‘santificados’, en el sentido de que Jehová los había ‘apartado’ para la ejecución de sus justos
juicios. (Jer 22:6-9; Hab 1:6.) De manera similar, Jehová llamó a las fuerzas militares (principalmente los medos
y los persas) que destruyeron a Babilonia: “Mis santificados”. (Isa 13:1-3.)
ms. pág. 249. – Idolatria - Jehová rechazaba a su pueblo Israel cuando participaban en prácticas
idolátricas
Jer. 22:8, 9 “Muchas naciones realmente pasarán junto a esta ciudad y se dirán uno a otro: ‘¿Por qué razón le
hizo Jehová así a esta gran ciudad?’ Y ellos tendrán que decir: ‘Por razón de que dejaron el pacto de Jehová su
Dios y procedieron a inclinarse ante otros dioses y a servirles.’”
g76 8/7 pág. 29 párrs. 5,7,8,9,10,13 - ¿Cuál es el punto de vista bíblico? - ¿Hasta qué grado debe
expresar duelo el cristiano?
En una ocasión anterior, Jehová declaró por medio de su profeta Jeremías: “No lloren ustedes al muerto
[Josías], y no se conduelan de él. Lloren profusamente por el que está yéndose [vivo al exilio], porque
no volverá más y realmente no verá la tierra de sus parientes. Porque esto es lo que ha dicho Jehová
concerniente a Salum [Joacaz] hijo de Josías, el rey de Judá que está reinando en lugar de Josías su padre,
que ha salido de este lugar: ‘No volverá más allí. Porque en el lugar adonde lo han llevado al destierro morirá, y
ya no verá esta tierra.’”—Jer. 22:10-12
Claramente, entonces, las palabras de Jehová por medio de Jeremías no estaban destinadas a desalentar a los
israelitas de expresar dolor. Simplemente enfatizaban que, por comparación, la situación del vivo, Sallum el hijo
de Josías, era aun peor que la de su padre muerto. Esto se debía a que Sallum no moriría en su patria como su
padre Josías, sino como un desterrado en Egipto. De modo que había más razón de llorar por el hijo de Josías
que por el rey muerto.
Un examen del registro bíblico aclara que los siervos de Dios correctamente derramaban lágrimas por la
pérdida de los amados. Cuando murió la amada esposa de Abrahán, la Palabra de Dios dice que “entró
Abrahán a plañir a Sara y llorarla.” (Gén. 23:2) Pensando que su amado hijo José había sido muerto por una
bestia salvaje, Jacob “continuó llorándolo.” (Gén. 37:35) En relación con la muerte del primer mártir cristiano a
manos de una chusma enardecida, leemos: “Varones reverentes se llevaron a Esteban para sepultarlo, e
hicieron gran lamentación sobre él.” (Hech. 8:2) La muerte de Dorcas (Tabita) en Jope resultó en mucho llanto
entre las viudas cristianas que se habían beneficiado mucho de su bondad.—Hech. 9:39.
No se debe considerar que el llanto en esos casos no fue más que una reacción humana imperfecta a
circunstancias tristes. ¿Por qué no? Porque hasta el perfecto Hijo de Dios, Jesucristo, lloró con emoción en
relación con la muerte de su amigo Lázaro. Muchos que vieron a Jesús ceder a las lágrimas exclamaron: “¡Mira,
cuánto cariño le tenía!”—Juan 11:35, 36.
También es apropiado compadecerse de otros, compartiendo su expresión de dolor. Las Escrituras nos dicen:
“Lloren con los que lloran.”—Rom. 12:15
La evidencia en conjunto de las Escrituras muestra que el duelo por los muertos amados es apropiado. Pero
ese duelo no debe ser tal que ponga en duda, en la mente de otros, la fe de una persona en la promesa de Dios
de levantar a los muertos. Deben evitarse todas las formas extremadas de duelo y ritos idólatras. De igual
modo, también sería incorrecto el llanto que reflejara desacuerdo con los juicios de Dios o que fuera contrario a
sus mandatos expresos
jr. cap.11 Pág. 138 Párr. 19 -¿Qué responsabilidad tienen los ancianos al tratar con los malhechores?
19 Otro papel que cumplen los superintendentes es el de jueces espirituales. En ocasiones excepcionales, los
ancianos tienen que tratar con pecadores obstinados con la esperanza de moverlos al arrepentimiento. Jehová
exhortó a los malhechores —con bondad, pero sin rodeos— a que dejaran sus malos caminos (Jer. 4:14). Si un
miembro de la congregación rehúsa abandonar su mal proceder, los superintendentes toman medidas para
proteger al rebaño de una posible influencia corruptora. Siguiendo las normas de las Escrituras, expulsan al
malhechor. Jehová espera que los ancianos defiendan la justicia en tales circunstancias. El buen rey Josías fue
un claro ejemplo al respecto, pues “defendió la reclamación legal del afligido y del pobre”. Imitó el amor de Dios
por la justicia. Por eso, Jehová pudo preguntar con respecto a la forma de obrar de Josías: “¿No era ese un
caso de conocerme?”. A Josías “le fue bien” porque practicó el derecho y la justicia. ¿No se siente usted más
seguro cuando los ancianos imitan el ejemplo de Josías? (Jer. 22:11, 15, 16.)
cj. cap.5 Pág. 179 Advertencia a los ricos - 4 ¡Miren! El salario que se les debe a los obreros que
cosecharon sus campos, pero el cual es retenido por ustedes, sigue clamando
Durante el tiempo de la cosecha se recogía la mayor riqueza. Durante este tiempo, que era el más próspero, los
ricos codiciosamente retenían el salario de los cosechadores. (Compare con Jeremías 22:13, 17.) En cuanto a
este salario que se les ha estafado a los obreros se dice que “sigue clamando” a fin de que Dios obre en
venganza, tal como clamó la sangre de Abel. (Gén. 4:9, 10) Por supuesto, este versículo aplicaría en todo caso
en que se defraudara a los obreros en cualquier ocupación, o hasta en el caso de esclavos que, aunque
no recibían salario, tenían derecho moral a recibir algunos de los beneficios de sus labores.
jr. cap.4 Pág. 49 Párr. 12 -¿Qué lección aprendemos de este relato?
12 Entonces, ¿cómo nos moldea Dios hoy día? Ante todo, mediante la Biblia. El grado al que estemos
dispuestos a aceptar los consejos de su Palabra revelará la clase de persona que somos y si permitiremos o
no que nos moldee. Tomemos como botón de muestra al rey Jehoiaquim y veamos cómo podrían haber sido
moldeados los judíos en asuntos diarios. La ley decretaba: “No debes defraudar a un jornalero”; sin embargo, el
rey hizo caso omiso y se construyó “una casa espaciosa” aprovechándose de sus súbditos (Deu. 24:14; Jer.
22:13, 14, 17). Dios envió a sus profetas en un intento de moldear al rey, pero este siguió la inclinación de su
corazón engañoso y dijo: “No obedeceré”. Continuó en el derrotero que había emprendido en su juventud, de
modo que Dios sentenció que “con el entierro de un asno ser[ía] enterrado” y que sería arrastrado y echado
fuera de Jerusalén (Jer. 22:19, 21). Sería muy insensato que nosotros respondiéramos: “¡Yo soy así y no voy a
cambiar!”. En la actualidad, Dios no envía profetas como Jeremías, pero no nos deja sin guía. La clase del
esclavo fiel y discreto nos ayuda a percibir y aplicar los principios bíblicos, principios que quizás toquen
aspectos cotidianos, como nuestra manera de arreglarnos o la música y el baile en las bodas y en otras
reuniones sociales. La pregunta es: ¿nos dejaremos moldear por la Palabra de Dios?
Jr. cap.12 Pág. 140-141 Párr. 3,4 - ¿Por qué es importante que conozcamos a Jehová?
3 Mediante Jeremías, Dios condenó a Jehoiaquim por su egoísmo. Le recordó que su padre, Josías, había sido
sumamente bueno y dadivoso con los trabajadores y los pobres, incluso los había defendido en los tribunales.
Dirigiendo la atención de Jehoiaquim hacia la consideración que Josías tuvo por los menos favorecidos, Jehová
preguntó: “¿No era ese un caso de conocerme?” (léase Jeremías 22:15, 16).
4 A medida que la situación se deteriora en el mundo del Diablo, necesitamos la ayuda y protección que Jehová
da a quienes lo conocen íntimamente. Por tanto, debemos acercarnos cada vez más a Él. Además, es preciso
imitar sus magníficas cualidades a fin de tener éxito al predicar las buenas nuevas. De ahí que surja la
pregunta: “¿Cómo pueden los cristianos conocer a Jehová tan bien como el rey Josías?”.
w87 15/4 pág. 15-16 párrs. 4 -¿Cómo podemos llegar a conocer mejor a Dios, y por qué beneficia esto
nuestra condición de paz con él?
4 Hay dos maneras de adquirir este conocimiento: por buenos hábitos de estudio personal y por asistir
regularmente a las reuniones del pueblo de Dios. De estas maneras uno adquiere más claro entendimiento de
cómo Dios actúa, y lo que piensa. Uno se forma una imagen mental más clara de su personalidad. El conocer a
Dios íntimamente significa imitar y reflejar esta imagen. Por ejemplo, Jehová describió a una persona que
reflejaba un altruismo como el suyo, y entonces dijo: “¿No era ése un caso de conocerme?”. (Jeremías
22:15, 16; Efesios 5:1.) El imitar mejor a Dios profundiza la paz de uno con él, porque uno mejora respecto a
estar vestido de la nueva personalidad, “que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la
imagen de Aquel que la ha creado”. Uno se le hace más agradable a Dios. (Colosenses 3:10.)
W97 15/12 pág. 30 párrs. 10 - ¿Recuerda usted? - La clave es conocer verdaderamente a Jehová: sus
gustos, sus aversiones y sus propósitos.
Cuando estas ideas fundamentales con relación a Dios dirigen nuestra vida, se convierten, de hecho, en
principios vivos. (Jeremías 22:16; Hebreos 4:12.)—15/10, página 29.
tp73 cap.15 Pág. 165-166 Párr. 2 - ¿Por qué importarnos lo que les suceda a otros?
2 Lo que falta es amor, la clase de amor que es interés sincero en el bienestar duradero de otras personas. ¿Y
por qué falta esto? Yendo directamente a la raíz del problema, la Biblia declara: “El que no ama no ha llegado a
conocer a Dios, porque Dios es amor.” (1 Juan 4:8) Ah, sí, es verdad que hay individuos egoístas que afirman
que creen en Dios, y hasta asisten a las iglesias. Pero la realidad es que en verdad no conocen a Dios. El
“conocer” a Dios significa que se está bien familiarizado con su personalidad, se reconoce su autoridad y
entonces se obra en armonía con ella. (Jeremías 22:16; Tito 1:16) Por eso, para tener el verdadero disfrute de
la vida que es posible solo cuando uno expresa generosamente amor y lo recibe de otros, tenemos que llegar a
conocer bien a Dios y aplicar lo que aprendemos.
cj. cap.1 Pág. 35 ¿Lo que realmente sabemos o conocemos debería movernos a acción?
Las palabras “sepan esto” quizás se refieran al hecho ya mencionado de que, como cristianos, habían sido
producidos para ser “ciertas primicias.” El que en realidad supieran o conocieran esto se reflejaría en acción.
Jesús dijo a sus fieles apóstoles: “Si saben estas cosas, felices son si las hacen.” (Juan 13:17) De un hombre
justo (el rey Josías), el profeta Jeremías dijo: “Él defendió la reclamación legal del afligido y del pobre. En aquel
caso ello marchó bien. ‘¿No era ése un caso de conocerme?’ es la expresión de Jehová.” (Jer. 22:16) Este
hombre justo obró en armonía con lo que real y verdaderamente conocía o sabía en el corazón acerca de
Jehová Dios. (Compare con 1 Juan 3:6.) De nuevo el discípulo Santiago desea llamar la atención de sus
compañeros de creencia a un punto importante, y por eso se dirige a ellos llamándolos “mis amados
hermanos.” Lo que dice, en realidad, es: ‘Conociendo o sabiendo que Dios les ha dado un nuevo nacimiento
por la palabra de la verdad, ustedes, porque se les honra de manera tan grande, deben reflejar esta novedad
de vida en su conducta, y vivir de manera digna de aquello para lo cual se les llamó,’ como a continuación se
indica
g72 22/10 pág.8. - Considerando apropiadamente a los animales domésticos
La resurrección provista para la humanidad pecaminosa por medio del rescate del sacrificio de Cristo
obviamente no aplica a la creación animal, la cual es incapaz de entender y poner fe en esa divina provisión. En
Israel al morir los animales no eran enterrados en cementerios, sino que eran arrastrados y arrojados fuera de
la ciudad. (Compare Jeremías 22:18, 19; 36:30.) No se consideraba que iban al Seol (el sepulcro común de la
humanidad) del cual podrían ser resucitados.
Sí, los animales son maravillosos... en su lugar. Pero en realidad nunca pueden sustituir a los humanos.
Para evitar el perder el equilibrio en nuestro punto de vista o actitud emocional debemos apreciar que fue el
mundo de la humanidad al que Dios amó tanto que dio a su Hijo unigénito. (Juan 3:16) Es cierto, la mayoría de
los humanos hoy no reflejan las cualidades de Dios y no están actuando a Su ‘imagen y semejanza.’ Debido a
esto causan mucha tristeza, frustración, irritación y angustia. Pero no todos son así. Podemos encontrar a
personas que proporcionarán excelente compañía, personas que son admirables y amables, que se muestran
dignas del amor de Dios. Si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo de encontrarlas, nunca necesitaremos
estar solos y nunca cometeremos el error de volvernos hacia los animales para recibir lo que solo los humanos
pueden dar.
g76 22/2 pág. 28 párrs. 8,14,15,16 - ¿Cuál es el punto de vista bíblico? - ¿Es correcta la cremación para
los cristianos?
Durante el período bíblico, los siervos de Dios acostumbraban enterrar el cuerpo de una persona muerta en una
cueva, tumba o sepultura. Abrahán se cuenta entre los primeros que dio un ejemplo en cuanto a esto. Al tiempo
que murió su amada esposa Sara, compró una cueva que se usaría como lugar de entierro para la familia.
(Gén. 23:2-20; 49:29-32) Los descendientes de Abrahán, los hebreos, dieron considerable importancia al
entierro apropiado de una persona. El que uno fuera privado de un entierro era una calamidad terrible. (Jer.
14:16) En armonía con eso, el hecho de que Jehová estaba rechazando al rey Joaquim se expresó en la
profecía cuando se dijo que el rey recibiría “el entierro de un asno,” es decir, que su cadáver sería arrastrado
fuera de la ciudad y no se le daría sepultura.—Jer. 22:18, 19; compare con Jeremías 25:32, 33; Isaías
14:19, 20.
¿Qué se puede decir respecto a los cristianos hoy? Lo cierto es que no hay ningún mandato bíblico a favor
ni en contra del entierro o de la cremación. Tampoco sirve el entierro, en contraposición con la cremación, para
distinguir a los verdaderos cristianos de los creyentes en la idea pagana del alma inmortal; hoy algunos de los
adherentes más firmes a esa doctrina antibíblica se encuentran entre los que normalmente entierran a sus
muertos.
Además, la Biblia muestra claramente que no tiene ninguna importancia el que un cuerpo muerto regrese al
polvo rápidamente mediante la acción del fuego o gradualmente por descomposición. Las palabras de Dios
resultan ciertas: “Porque polvo eres y a polvo volverás.” (Gén. 3:19) Ciertamente no es como si Dios necesitara
una momia para poder resucitar a una persona. El apóstol Pablo enseñó que la persona resucitada para vida en
los cielos recibe un cuerpo nuevo, de manera que recibe un ‘cambio’ del cuerpo carnal que se desintegra. Él
mostró que ‘Dios da a cada uno un cuerpo así como le agrada.’ (1 Cor. 15:35-49) Será similar lo que sucede
con los que sean resucitados para vivir en la Tierra en el Nuevo Orden. Dios podrá proveerles cuerpos
humanos adecuados, sin importar de qué manera se hayan desintegrado sus cuerpos anteriores.
La Biblia sí recomienda que se trate el cadáver de una persona amada de manera honorable y respetuosa.
Pero, el que una familia, por razones emocionales, económicas u otras, escoja la cremación o no, es asunto
personal.
w76 15/1 pág. 62 párrs.,7,8,9 - Los majestuosos cedros del Líbano
De interés particular para los cristianos es el uso figurativo de los cedros del Líbano en la Biblia. Por su altura, a
estos cedros se les usa como símbolos de los arrogantes, elevados y poderosos de este mundo que habrán de
ser derribados por Jehová Dios. (Isa. 2:13; Jer. 22:23; Eze. 31:2, 3; Amós 2:9; Zac. 11:1, 2) Se subraya la fuerza
de los cedros del Líbano cuando se les usa para mostrar lo poderosa que es la voz de Jehová: “La voz de Jehová
es poderosa; la voz de Jehová es espléndida. La voz de Jehová está quebrando los cedros; sí, Jehová hace
pedazos los cedros del Líbano, y los hace brincar como un becerro.”—Sal. 29:4-6.
Por otra parte, el resultado de la bendición de Jehová sobre el justo hace que se le compare con el cedro
firmemente arraigado: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él
crecerá y se hará grande.” (Sal. 92:12) Cuando el espíritu de Dios vino sobre Balaam para que bendijera a Israel,
Balaam declaró: “¡Cuán bien parecidas son tus tiendas, oh Jacob, tus tabernáculos, oh Israel! . . . como cedros
junto a las aguas.” (Núm. 24:5, 6) Al Mesías, el Hijo de Dios, también se le representa como un cedro plantado
por Dios mismo.—Eze. 17:22.
Hoy los cedros que crecen en el Líbano subrayan la exactitud del registro bíblico acerca de estos árboles. Y ese
registro nos asegura que los gobernantes de este mundo, aunque majestuosos, elevados y poderosos como los
cedros, serán derribados por la poderosa voz de Jehová Dios. Estas referencias también son una seguridad de
que al seguir un derrotero de justicia los siervos de Dios serán como el cedro: fuertes, durables, majestuosos,
resistentes a las tensiones de su ambiente. Sí, tal como el que los cedros tengan que aguantar un ambiente de
gran altura fragosa ayuda a dar razón de su fuerza, así los cristianos al aguantar tribulación se hacen fuertes para
adquirir una “condición aprobada” y una esperanza firme.—Rom. 5:3-5.
ka. cap.4 Pág. 62. - Reyes por mil años sin sucesores
Si José del linaje real del rey David hubiera querido esperar para otorgar el “derecho legal” al trono davídico a
un hijo directo carnal suyo, como Santiago, José (II), Simón o Judas, esta reclamación legal no hubiera entrado
en vigor. (Ezequiel 21:27) ¿Por qué no? Porque José era descendiente del rey Salomón por medio de Jeconías
(o Conías, o Joaquín), acerca del cual leemos, en Jeremías 22:24-30: “‘¡Tan ciertamente como que vivo yo,’ es la
expresión de Jehová, ‘aun si Conías hijo de Joaquim, el rey de Judá, fuese el anillo de sellar sobre mi diestra, de
allí te arrancaría!’ . . . Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Inscriban a este hombre como sin hijos [en lo referente a
herencia del trono de David], como un hombre físicamente capacitado que no tendrá ningún éxito en sus días;
porque de su prole ni uno solo tendrá éxito, de modo que se siente sobre el trono de David y gobierne más en
Judá.’” (Mateo 1:11-16; 13:55) Por consiguiente, el que José confiriera el título legal a su hijo adoptado Jesús
no sería vano, puesto que Jesús el hijo de María no llegó a ser descendiente natural de Jeconías (Conías), sino
que descendió del rey David por medio de la línea de su hijo Natán el hijo de Bat-seba. Por lo tanto, la genealogía
de Jesús según se registra en Lucas 3:23-38 no alista el nombre de Jeconías (Conías, o Joaquín).
CAPITULO 23
es12 Pág. 123 - Domingo 16 de diciembre - Se compadeció de [las personas] (Mat. 9:36).
¿Por qué proclamó Jeremías su mensaje a pesar de las adversidades? Porque quería a sus hermanos judíos.
Él sabía que muchos estaban sufriendo por culpa de los falsos pastores (Jer. 23:1, 2). Por eso se compadecía
y realizaba su labor con mucho cariño. Deseaba que escucharan el mensaje de Dios y siguieran viviendo (Jer.
8:21; 9:1). ¿Cómo reaccionamos nosotros cuando vemos que las personas están “desolladas y desparramadas
como ovejas sin pastor”? ¿Sentimos el deseo de llevarles el consolador mensaje del Reino de Dios? En vez de
dejarse ayudar, los judíos hicieron sufrir mucho a Jeremías. Sin embargo, él no se amargó ni tomó represalias.
Siempre fue paciente y bondadoso con ellos, incluso con el corrupto rey Sedequías. A pesar de que este
monarca lo había entregado a quienes deseaban su muerte, el profeta le rogó más tarde que obedeciera la voz
de Jehová (Jer. 38:4, 5, 19, 20). ¿Amamos nosotros al prójimo tanto como Jeremías? w11 15/3 4:7, 8
w75 15/12 pág.756 Párr. 15. - ¿Quién califica para ser anciano? - ¿Qué envuelve el ser “ordenado”?
15 Los superintendentes tienen que ser ‘ordenados, hospitalarios.’ (1 Tim. 3:2) Los pastores falsos no eran
ordenados en ningún sentido de la palabra. Jehová los condenó, diciendo: “¡Ay de los pastores [de Israel] que
están destruyendo y desparramando las ovejas de mi apacentamiento!” (Jer. 23:1, 2) Su alegación de ser
pastores no los salvó del juicio de Jehová. Jesús también condenó a los pastores falsos de su día. De modo
que los pastores cristianos deben ser ordenados; trabajar a favor de la paz de la congregación. A veces puede
requerirse de ellos que “amonesten a los desordenados,” a los que no están “haciendo ningún trabajo, sino
entremetiéndose en lo que no les atañe.” (1 Tes. 5:14; 2 Tes. 3:11) A fin de que su admonición sea aceptable,
ellos mismos tienen que poner el ejemplo adhiriéndose estrictamente a las leyes y principios bíblicos, y nunca
propagar ideas que no estén en armonía con la verdad.—1 Cor. 4:6; 14:33; Tito 2:6-8.
yb 72 pág. 11 , párr. 20-24 - REQUISITOS DEFINIDOS QUE HAY QUE SATISFACER
El superintendente, si está casado, debe ser “esposo de una sola mujer.” Las costumbres locales no alteran
este requisito. No puede ser polígamo y tener dos o más mujeres.—Mat. 19:3-9.
El hombre que satisface los requisitos para ser superintendente debe también ser “moderado en los hábitos,”
no una persona extremista. Debe tener un punto de vista equilibrado de sus responsabilidades como cristiano y
ejecutarlas de tal manera que le gane el respeto de los compañeros cristianos
El siguiente requisito mencionado es que debe ser “de juicio sano.” Su punto de vista siempre debe estar
gobernado por la Palabra de Dios. Esto haría posible que estuviera equilibrado en su modo de pensar. Sabría lo
que es propio y lo que es impropio, cierto o falso, basándose en las Escrituras. Por lo tanto tiene que estar bien
versado en la Palabra de Dios.—Rom. 12:2; Sal. 19:7.
También debe ser “ordenado.” Esto da a entender que debe ser puntual. Las reuniones que conduzca deben
haber sido bien meditadas, y él debe mantener buen orden, dando permiso solo a una persona a la vez para
hablar si miembros de la congregación van a hacer comentarios. (1 Cor. 14:26-33) Los registros que se hayan
de llevar deben ser nítidos y estar en buen orden. El ser ordenado incluye otra cosa, también. Exige que
reconozca el orden teocrático, que comprenda lo necesario de someterse a Cristo, el cabeza de la
congregación, y que vea su propio puesto en relación con el rebaño, como un pastor plenamente responsable
ante Dios.—1 Cor. 11:3; Jer. 23:1-4.
El superintendente también debe ser “hospitalario.” Debe dar la bienvenida a los extraños, haciendo que se
alegren de haber venido. Debe mostrar que también le da mucho gusto ver a los que ha conocido por un
período de tiempo más largo. Considerando eso, ciertamente desplegaría el fruto de la justicia y sería pacífico
con todos los de la congregación, jóvenes y viejos.—Heb. 13:1, 2.
yb 00 pág. 126-127 - Preparados para dar supervisión amorosa
Como muestra del interés amoroso que siente por su pueblo, a quien compara a ovejas, Jehová predijo por
medio del profeta Jeremías: “Levantaré sobre ellas pastores que realmente las pastorearán” (Jer. 23:4). Con
ese objetivo, Jehová no se ha limitado a proporcionar ancianos, sino que los ha instruido y preparado para que
puedan dar la supervisión amorosa que desea para sus ovejas.
km 8/04 pág. 3 , párr. 1 - La Escuela de Entrenamiento Ministerial: una puerta grande que conduce a la
actividad
1 Mediante el profeta Jeremías, Jehová predijo: “Ciertamente levantaré sobre [mis ovejas] pastores que
realmente las pastorearán; y ellas ya no tendrán miedo, ni se sobrecogerán de terror alguno, y no faltará
ninguna” (Jer. 23:4). Hoy día, decenas de miles de ancianos de congregación están realizando este pastoreo
entre gente de todas las naciones. Además, una compañía de hombres jóvenes tan numerosa como las gotas
de rocío se ha ofrecido de buena gana para servir a Jehová (Sal. 110:3). ¡Qué bendición suponen estos
humildes hermanos para las congregaciones del pueblo de Dios! Dado que la recolección espiritual prosigue,
aún se necesitan hombres capacitados que estén dispuestos a servir a sus hermanos.
w07 1/2 pág.10 Párr. 2. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes de los libros de Ageo y
Zacarías
Se convirtió Josué en rey sacerdote al ser coronado sumo sacerdote? No, pues él no descendía de la
línea real de David; sin embargo, su coronación sí lo convirtió en figura profética del Mesías (Hebreos 6:20).
La profecía sobre el varón llamado Brote se cumple en el Rey Sacerdote celestial Jesucristo (Jeremías 23:5).
Tal como Josué ofició de sumo sacerdote en el templo reconstruido a favor de los judíos, así también Jesucristo
ocupa el puesto de Sumo Sacerdote en el templo espiritual de Jehová a favor de la adoración pura.
It-2. pág.1120 - TIEMPOS SEÑALADOS DE LAS NACIONES
El simbolismo del árbol y la soberanía de Dios. Los simbolismos que se usan en esta visión profética de
ninguna manera son únicos. Los árboles se emplean en otras partes para representar gobiernos, incluso el
reino típico de Dios en Jerusalén. (Compárese con Jue 9:6-15; Eze 17:1-24; 31:2-18.) Tanto el brote de un
tocón como el símbolo de una “ramita” o “brote” se encuentran en diversos pasajes como representación del
renuevo de la gobernación de cierto linaje, particularmente en las profecías mesiánicas. (Isa 10:33–11:10; 53:2-
7; Jer 23:5; Eze 17:22-24; Zac 6:12, 13; compárese con Job 14:7-9.) Jesús se llamó a sí mismo “la raíz y la
prole de David”. (Rev 5:5; 22:16.)
It-2. pág.783 - RAMA, BROTE
Uso figurado. Jesús se crió en la pequeña ciudad de Nazaret, que probablemente significa “Ciudad del Brote”.
El apóstol Mateo indicó que el que se llamara a Jesús nazareno (al parecer de la palabra heb. né·tser, “brote”)
cumplía profecía, aludiendo a Isaías 11:1. (Mt 2:23.)
En las Escrituras Hebreas también se habla proféticamente de Jesucristo como el siervo de Jehová llamado
“Brote” (NM, RH), “el VÁSTAGO” (DK, Mod), “Germen” (BJ, NBE), “el Renuevo” (BAS; Val, 1960), “el Retoño”
(Val, VP) o “el Pimpollo” (Str; Val, 1909). (Zac 3:8.) En Zacarías 6:12, 13 se dice que el “hombre cuyo nombre es
Brote” construye el templo de Jehová y se sienta sobre su trono en calidad de sacerdote. Estas palabras
no pueden aplicar más que a Jesucristo, pues, según la disposición divina, solo él puede ocupar el cargo de rey y
sacerdote. Jesucristo es el prometido “brote” justo que le sería levantado a David. Él ejecutará justicia y derecho.
(Jer 23:5; 33:15; compárese con Isa 53:2; Rev 22:16.) También se le llama ramita y brote procedente de Jesé, el padre
de David. (Isa 11:1.)
jr. Cap.12 pág. 147, párr. 14 - “COMO QUE JEHOVÁ VIVE [...] EN JUSTICIA”- ¿Qué injusticias se han
visto últimamente?
14 Hay personas que han pasado años en la cárcel por crímenes que no cometieron. Incluso ha habido casos
en que un tribunal ha condenado a muerte a un reo y después de la ejecución han aparecido pruebas de su
inocencia. En varios países es tanta la pobreza que hay padres que venden a algunos de sus hijos como
esclavos para alimentar al resto de la familia. ¿Cómo se siente usted cuando oye de tamañas injusticias?
¿Cómo se sentirá Jehová? La Biblia señala que él desea eliminar todas las causas de sufrimiento, y él es el
único que tiene el poder de hacerlo. Por eso, los pobres y los inocentes que sufren pueden cobrar ánimo:
Jehová, el Dios de justicia, está tomando las medidas necesarias para librarlos de sus angustias (Jer. 23:5, 6).
jr. Cap.14 pág. 156, párr. 10-13 - Beneficios del nuevo pacto - ¿Por qué les interesa a las “otras ovejas”
la ley del nuevo pacto?
10 Jeremías llamó apropiadamente al futuro Mesías el “brote” de David. Mientras Jeremías servía de profeta,
el árbol genealógico de David todavía estaba cortado; sin embargo, su tocón no estaba muerto. Al debido
tiempo, Jesús nacería en el seno de una familia del linaje real de David y se le llamaría “Jehová Es Nuestra
Justicia”, destacando así el profundo interés de Dios en dicha cualidad (léase Jeremías 23:5, 6). Jehová
permitió que su Hijo unigénito sufriera y muriera en la Tierra; ahora, en armonía con la justicia, podía aplicar el
valor del sacrificio del “brote” de David como base para el perdón (Jer. 33:15). Esto allanó el camino para que
algunos seres humanos fueran declarados “justos para vida” y ungidos con espíritu santo a fin de ser incluidos
en el nuevo pacto. Otra prueba más del interés divino en la justicia es que incluso aquellos que no participan
directamente en este pacto pueden beneficiarse de él, como veremos a continuación (Rom. 5:18).
11 ¿Qué otras características distintivas tiene el nuevo pacto? Una diferencia fundamental entre este y el de
la Ley mosaica es el material sobre el que fueron escritos (léase Jeremías 31:33). Los Diez Mandamientos del
pacto de la Ley fueron escritos en tablas de piedra, que finalmente desaparecieron. Por otro lado, Jeremías
profetizó que la ley del nuevo pacto se escribiría en corazones humanos y no tendría fin. Los cristianos ungidos,
participantes de este nuevo pacto, valoran muchísimo esta ley. ¿Y cómo la ven quienes no están directamente
implicados en el nuevo pacto, las “otras ovejas”, que tienen la esperanza de vivir para siempre en la Tierra?
(Juan 10:16.) Estos también se deleitan en la ley de Dios. En cierto sentido son como los residentes forasteros
de Israel, quienes aceptaron la Ley de Moisés y se beneficiaron de ella (Lev. 24:22; Núm. 15:15).
12 ¿Cómo responderíamos si se nos preguntara qué es esta ley inscrita en el corazón de los cristianos
ungidos? A esta ley también se la llama “la ley del Cristo”, y fue dada primero a los israelitas espirituales, los
que están en el nuevo pacto (Gál. 6:2; Rom. 2:28, 29). Esta ley se puede sintetizar en una palabra: amor (Mat.
22:36-39). ¿Cómo se graba en el corazón de los ungidos? Principalmente mediante la oración y el estudio de la
Palabra de Dios. Por lo tanto, estos aspectos de la adoración verdadera deben ser un hábito diario de todos los
cristianos, incluso de los que no intervienen en el nuevo pacto pero quieren beneficiarse de él.
13 “La ley del Cristo” también es denominada “la ley perfecta que pertenece a la libertad” y “la ley de un
pueblo libre” (Sant. 1:25; 2:12). Muchos nacieron bajo la Ley de Moisés, pero nadie nace bajo el nuevo pacto o
bajo la ley de Cristo. Quienes se sujetan a la ley de Cristo no sirven a Dios por coacción; más bien, se alegran
de saber que la ley de Dios puede ser grabada en su corazón y que los eternos beneficios del pacto profetizado
por Jeremías están al alcance de toda la humanidad.
km 12/03 pág. 73 , párr. 3 - Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
3. Puesto que enseñar la Palabra de Dios constituye una seria responsabilidad, ¿qué debemos hacer para
“maneja[r] la palabra de la verdad correctamente”? (2 Tim. 2:15.) [be pág. 153 § 1-3 y recuadro; pág. 154 §
1, 2.] Debemos asegurarnos de que nuestra explicación de los textos bíblicos esté en armonía con el contexto,
con lo que la Biblia misma enseña y con lo que ha publicado “el esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45).
No debemos añadir nuestras propias ideas ni hacer que un texto parezca decir lo que nosotros
queremos que diga (Jer. 23:16). Además, tenemos que esforzarnos por imitar a Jesucristo, quien empleó la
Palabra de Dios para animar y no para atemorizar (Mat. 11:28).
w07 15/3 pág.11 Párr. 1. La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
¿En qué sentido engañó Jehová a su pueblo renegado? En los días de Jeremías había quienes
profetizaban mentiras (Jeremías 5:31; 20:6; 23:16, 17, 25-28, 32). Y Jehová no impidió que proclamaran
mensajes engañosos.
jr. Cap.2 pág. 15, párr. 2 Sirvamos en “la parte final de los días” - ¿Por qué deben interesarnos los
mensajes de Jeremías?
2 Babilonia ya no existe, pero a todos deberían interesarnos los mensajes proféticos de Jeremías. ¿Por qué
razón? Porque vivimos en “la parte final de los días”, una época en la que muchas personas profesan ser
cristianas, aunque ni ellas ni sus iglesias cuentan con el favor de Dios (Jer. 23:20). Por otro lado, al igual que
Jeremías, los testigos de Jehová predicamos un mensaje no solo de juicio, sino también de esperanza.
kl. Cap19 pág. 181, párr. 4 Cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios - ¿Cómo se hará
realidad la esperanza del Paraíso?
4 El conocimiento de Dios conlleva una responsabilidad ante Jehová. (Santiago 4:17.) Pero piense en las
bendiciones que usted tendrá si utiliza ese conocimiento para conseguir la vida eterna. En su Palabra, la Biblia,
Jehová Dios nos da una hermosa descripción de cómo será la vida en esa Tierra paradisíaca que tan próxima
está. Por supuesto, los que formamos parte del pueblo de Jehová no le servimos solo por el deseo de recibir una
recompensa. Le servimos porque le amamos. (Marcos 12:29, 30.) Además, la vida no se gana sirviendo a
Jehová. La vida eterna es un regalo de Dios. (Romanos 6:23.) Conviene que meditemos en esa vida porque la
esperanza del Paraíso nos recuerda la clase de Dios que es Jehová, el amoroso “remunerador de los que le
buscan solícitamente”. (Hebreos 11:6.) Si mantenemos viva la esperanza en nuestra mente y corazón, nos
costará menos aguantar las dificultades del mundo de Satanás. (Jeremías 23:20.)
tp. Cap.3 pág. 22 , párr. 25,26 - ¿Están dando la guía correcta las religiones del mundo? - ¿qué debe
hallar uno para disfrutar de la paz y protección de Dios?
25 Por eso el llamado divino es: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados,
y si no quieren recibir parte de sus plagas”. (Revelación 18:4.) El que uno haga eso significa que uno ve la
religión falsa como Dios la ve. Significa que la detesta por sus frutos podridos, su hipocresía y su superstición.
Uno debería sentir repugnancia por la manera como la religión falsa ha pintado malamente a Dios delante de la
humanidad, y por el modo como ha contribuido al sufrimiento y la opresión de la gente. (Romanos 2:24; Jeremías
23:21, 22.) Si usted reconoce esto, retirará todo apoyo de tales religiones, y demostrará así que respalda
plenamente el juicio que Dios pronuncia contra ellas.
26 Sin embargo, no basta con sencillamente retirarse de tales sistemas. Usted debe buscar y hallar la adoración
verdadera y no hipócrita que le haya de traer la paz y protección de Dios cuando venga la destrucción que se ha
predicho. Los que participan en esa adoración verdadera deben ser personas que ya hayan ‘batido sus espadas
en rejas de arado y no aprendan más la guerra’. (Isaías 2:4.) Deben ser personas que crean en la Palabra de
Dios y vivan en armonía con ella, dejando que sea la fuerza guiadora de su vida. (Salmo 119:105.) Deben ser
personas que muestren amor genuino, sin hipocresía, a su semejante. (Juan 13:35; Romanos 13:8.) ¿Existe tal
clase de adoración hoy día? Millones de personas la han hallado entre los testigos de Jehová. Por todo el mundo
se les conoce porque se adhieren a las leyes de Dios como se hallan en la Biblia. Y la paz y seguridad de que
ellos disfrutan aun ahora vindica la veracidad y el poder de la Palabra de Dios.
wi pág. 20. párrs. 7, 8 - ¿Qué significa conocer al Dios verdadero? - ¿Por qué sabemos que Dios
no prohíbe emplear su nombre?
7 Pero, ¿qué hay de la alegación de que el nombre divino es “demasiado santo para pronunciarlo”? Si Dios lo
considerara tan santo que el hombre no debiera pronunciarlo, ¿no sería lógico que ni siquiera lo hubiera
revelado? El simple hecho de que en el texto original de las Escrituras Hebreas aparezca el nombre propio de
Dios más de 6.800 veces muestra que él desea que el hombre lo conozca y emplee. Lejos de limitar el uso de
su nombre para evitar la falta de respeto, en repetidas ocasiones Dios anima a su pueblo a utilizarlo y a
difundirlo, y hasta le ordena hacerlo. Este proceder indicaría que tenían una relación íntima con él y lo amaban.
(Salmo 91:14.) El profeta Isaías dejó clara la voluntad divina al respecto cuando dijo: “Agradeced al Eterno
[hebreo, הוהי = YHWH = Jehová], proclamad Su Nombre, declarad Sus obras entre los pueblos, decid que Su
Nombre es exaltado”. (Isaías 12:4. Véase también Miqueas 4:5; Malaquías 3:16; Salmo 79:6, DK; 105:1;
Proverbios 18:10.)
8 Si Jehová no hubiera deseado que el hombre pronunciara su nombre, podría haberlo prohibido
explícitamente. Sin embargo, la Biblia no prohíbe en ningún pasaje su uso correcto ni su pronunciación. Los
fieles de tiempos bíblicos lo utilizaban con frecuencia. (Génesis 12:8; Rut 2:4; 4:11, 14.) De hecho, Dios
condenó reiteradamente a los que procuraban que Su pueblo olvidara Su santo nombre. (Jeremías 23:26, 27;
Salmo 44:21, 22 [44:20, 21, NM]).
us pág. 57,58. párrs. 107,108 - Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican? - SUEÑOS
107 Satanás, el espíritu adversario invisible, también puede usar sueños para apartar a los siervos de Dios de
la adoración pura. Muchas personas atribuyen gran importancia a los sueños. En algunos casos éstos parecen
predecir sucesos que más tarde sí ocurren. Y es cierto que en la antigüedad se usó a algunos siervos de Dios,
como José, el amado hijo de Jacob, para predecir ciertos sucesos por medio de sueños. Sin embargo,
debemos tener presente que en aquel entonces no se tenían todos los escritos de la Biblia para que sirvieran
de guía completa. Hoy día sí los tenemos. De esos escritos leemos: “Toda Escritura es inspirada de Dios . . .
para que el hombre de Dios sea enteramente competente, estando completamente equipado para toda
buena obra.”—2 Timoteo 3:16, 17.
108 La Palabra de Dios, la Biblia, es una guía COMPLETA para nosotros en toda actividad que es buena.
Desde que Dios hizo que se completara su escritura, esa Palabra inspirada, y no los sueños, ha sido la manera
en que Dios ha guiado a sus siervos verdaderos, hasta el mismo día actual. De hecho, su Palabra nos advierte
acerca de los sueños que están asociados con la adivinación y la adoración falsa, al decir: “Los practicantes de
adivinación, por su parte, han contemplado en visión falsedad, y sueños que nada valen es lo que siguen
hablando.” (Zacarías 10:2; Deuteronomio 13:1-3) La Palabra inspirada de Dios nos guiará en los caminos
rectos. Pero los que confían en sueños serán guiados sin falta a caminos falsos, alejados de la adoración
pura.—Jeremías 23:25-27, 32; 27:9, 10.
jv. Cap.11 pág. 156-157. - Se acepta la responsabilidad
¡Qué honor tiene el que es portador del nombre del único Dios verdadero, el Soberano del universo!
No obstante, este nombre conlleva responsabilidad. Una responsabilidad que otros grupos religiosos no desean
asumir. Como el hermano Rutherford dijo en su discurso: “Bienaventurados los que pueden tomar un nombre
que nadie bajo el sol desea con la excepción de los que están completamente y sin reserva dedicados a
Jehová”. Sin embargo, ¡qué apropiado es que los siervos de Jehová lleven el nombre personal de Dios y lo den
a conocer, y que este nombre se asocie de modo notable con la proclamación de Su propósito!
Cualquier grupo de personas, o cualquier persona, que hable en el nombre de Jehová se compromete a
transmitir Su palabra verazmente. (Jer. 23:26-28.) Tienen que dar a conocer no solo lo que Jehová ha
suministrado para la bendición de los que aman la justicia, sino también sus juicios contra los que practican lo
injusto. Tal como Jehová mandó a sus profetas del pasado, así hoy sus testigos no deben quitar ninguna
porción de la palabra de Dios manteniéndola oculta. (Jer. 1:17; 26:2; Eze. 3:1-11.) Tienen que proclamar tanto
“el año de la buena voluntad de parte de Jehová” como “el día de la venganza de parte de nuestro Dios”. (Isa.
61:1, 2.) Los que adoptaron la resolución ya citada reconocieron esta responsabilidad
gu.pág. 10. - Cómo rechazó el hombre la guía de Dios - El supremo nombre de Dios
[Recuadro de la página 10]
EL NOMBRE divino se encuentra más de siete mil veces en las Santas Escrituras. Pero con el tiempo, por
superstición, los judíos rehusaron pronunciarlo y utilizaron en su lugar la palabra “Señor” (Jeremías 23:27, 36).
La cristiandad siguió la misma tradición, llegando al punto de eliminarlo cuando copiaban las Escrituras. De ahí
el desconocimiento general del supremo nombre. Si bien muchas personas han oído la expresión “el supremo
nombre de Dios”, siguen creyendo que hoy día no hay manera de conocerlo. ¿Es eso cierto?
El Corán habla de alguien “que poseía el conocimiento del Libro” (An-naml, Las hormigas, 27:40). En su
explicación de este versículo, un comentario del Corán titulado Tafsīr Al-Jalālayn dice: “Se trataba de Asaf, el
hijo de Berekías. Era un hombre recto. Conocía el supremo nombre de Dios, y siempre que lo invocaba recibía
respuesta”. ¿Quién es este Asaf, hijo de Berekías, que conocía el supremo nombre de Dios? El Corán aconseja
muchas veces que se busque la respuesta en los antiguos libros de Dios (véase Iunus, Jonás, 10:94; An-nahl,
Las abejas, 16:43; Al-anbia’, Los profetas, 21:7). En estos se nos dice que Asaf, hijo de Berekías, fue quien
escribió por inspiración el Salmo 83 (1 Crónicas 15:17; Salmo 83, encabezamiento). El versículo 18 de ese
salmo dice: “Para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la
tierra”. Vemos, pues, que “Jehová” es el nombre supremo.
Asaf no era el único que conocía este gran nombre. Todos los profetas a quienes Dios inspiró en el pasado
para escribir las Santas Escrituras conocían dicho nombre y lo utilizaban. También forma parte de muchos
nombres propios, algunos de los cuales aparecen en el Corán. El nombre del profeta Juan (Iahia) significa
“Jehová Ha Sido Benévolo”, el del profeta Elías (Ilias) significa “Mi Dios es Jehová”, y el nombre Zacarías
significa “Jehová Ha Recordado”.
w92 15/4 pág.30 Párr. 4. - ¿Recuerda usted?
▫ ¿De qué manera son los falsos profetas modernos como los del tiempo de Jeremías? Los falsos
profetas modernos alegan que representan a Dios, pero hurtan las palabras de Dios cuando predican cosas
que distraen a la gente de lo que realmente dice la Biblia. Esto es así especialmente con respecto a la
enseñanza del Reino. (Jeremías 23:30.)—1/2, página 4.
jr. Cap.13 pág. 167, párr. 25 - “Jehová ha hecho lo que tenía pensado”- ¿Qué deber tiene hoy el pueblo
de Dios?
25 Nuestros tiempos son tan difíciles como los de Jeremías. Y hoy, como entonces, la reacción de la gente al
mensaje de Jehová significa vida o muerte. Los siervos de Dios no somos profetas ni se nos ha inspirado para
añadir ni una letra a las palabras infalibles de Jehová consignadas en la Biblia; pero sí hemos sido
comisionados para predicar las buenas nuevas del Reino todos los días hasta la conclusión del sistema de
cosas (Mat. 28:19, 20). De ningún modo queremos ‘hurtar las palabras de Jehová’ escondiendo de la gente lo
que está por suceder (léase Jeremías 23:30). Por nada del mundo les restaremos fuerza y efecto a sus
palabras. Muchas profecías que Dios hizo por medio de Jeremías ya se han cumplido, por lo que estamos
seguros de que las que faltan por realizarse merecen total confianza. Tenemos que decir a la gente que ‘lo que
Dios tiene pensado y lo que ordenó desde los días de mucho tiempo atrás’ se cumplirá inexorablemente (Lam.
2:17).
km 8/02 pág. 5 - Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
2. Los falsos profetas les robaban fuerza y efecto a las palabras de Dios al animar al pueblo a escuchar
mentiras en vez de escuchar la advertencia verdadera de Dios (Jer. 23:30) [lectura semanal de la Biblia; véase
w92-S 1/2 pág. 4 §3]. Cierto.
w92 1/2 pág.4 Párr. 3,4. - Los falsos profetas modernos
¿Qué habían hecho los falsos profetas? “Aquí estoy yo contra los profetas —es la expresión de Jehová—, los
que están hurtando mis palabras, cada uno de su compañero.” (Jeremías 23:30.) Los falsos profetas les
robaban fuerza y efecto a las palabras de Dios al animar al pueblo a escuchar mentiras en vez de escuchar la
advertencia verdadera de Dios. No hablaban sobre “las cosas magníficas de Dios”, sino que expresaban sus
propias ideas, cosas que la gente quería oír. El mensaje de Jeremías sí provenía de Dios, y si los israelitas
hubieran actuado según las palabras de él, habrían sobrevivido. Los falsos profetas ‘hurtaron las palabras de
Dios’ y condujeron al pueblo al desastre. Fue tal como dijo Jesús sobre los líderes religiosos infieles de su día:
“Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo”. (Hechos 2:11;
Mateo 15:14.)
Como en los días de Jeremías, hoy hay falsos profetas que dicen que representan a Dios y la Biblia; pero
también hurtan las palabras de Dios cuando predican cosas que distraen a la gente de lo que Dios realmente
dice mediante la Biblia. ¿Cómo hacen esto? Contestemos esa pregunta mediante usar como piedra de toque la
enseñanza fundamental de la Biblia: el Reino.
w07 15/3 pág.11 Párr. 1. La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
23:33. ¿Cuál es “la carga de Jehová”? En los días de Jeremías, los severos juicios que proclamó el profeta
tocante a la destrucción de Jerusalén resultaron ser una carga para sus compatriotas. A su vez, las personas
apáticas eran una carga para Jehová, quien se desharía de ellas. De igual modo, a la cristiandad le pesa el
mensaje bíblico de su inminente destrucción, y a Jehová le pesan las personas que no hacen caso a la
advertencia.
CAPITULO 24
si. Pág. 127, párr. 19 . - Libro bíblico número 24: Jeremías - ¿qué ilustran las dos cestas de higos?
19 La esperanza de que habrá “un brote justo” (23:1–24:10). Jehová promete pastores verdaderos para
reemplazar a los pastores falsos y “un brote justo” de la cepa de David, un rey que “ciertamente reinará y
actuará con discreción y ejecutará derecho y justicia en la tierra”. ¿Qué nombre tendrá? “Se le llamará: Jehová
Es Nuestra Justicia.” Recogerá al resto disperso (23:5, 6). Si los profetas se hubieran parado en el grupo íntimo
de Jehová, habrían hecho que el pueblo oyera y se volviera de su mal camino. En vez de eso, dice Jehová,
ellos “hacen que mi pueblo ande errante debido a sus falsedades” (23:22, 32). “¡Mire!, dos cestas de higos.”
Jeremías usa los higos buenos y los malos como ilustración de un resto fiel que regresa a su tierra con el favor
de Dios y de otra clase que llega a un fin calamitoso (24:1, 5, 8-10).
w80 15/3 pág. 15, párr. 6 - ¿Recuerda usted?
● ¿De qué árbol se obtienen los higos “buenos” y “malos” que se mencionan en Jeremías 24:1, 2, y qué
representan?
Los higos simbólicos vinieron de la nación de Israel. Los ‘higos buenos’ representaron al resto arrepentido de la
nación, mientras que los ‘higos malos’ representaron a los que no fueron fieles. El cumplimiento moderno está
en los cristianos verdaderos, en contraste con la cristiandad, que no muestra arrepentimiento.—1/2/80 págs. 18,
19.
ip-1. Cap. 15, Pág. 204, párr. 31. - El consejo de Jehová contra las naciones - . ¿Cómo es que llega a
hablarse “el lenguaje de Canaán” en varias ciudades de Egipto en tiempos modernos?
31 ¿Cuál es el sorprendente resultado de esta proclamación? “En aquel día resultará que en la tierra de
Egipto habrá cinco ciudades que hablen el lenguaje de Canaán, y que juren a Jehová de los ejércitos. La
Ciudad de Demolición será llamada una ciudad.” (Isaías 19:18.) En la antigüedad, esta profecía se cumplió,
al parecer, cuando en varias ciudades egipcias se oyó el idioma hebreo de labios de los judíos que se
refugiaron en ellas (Jeremías 24:1, 8-10; 41:1-3; 42:9–43:7; 44:1). Actualmente, en los dominios del “Egipto”
moderno hay personas que han aprendido a hablar el “lenguaje puro” de la verdad de la Biblia (Sofonías 3:9).
Una de las cinco ciudades simbólicas se llama “La Ciudad de Demolición”, lo que denota que un aspecto del
lenguaje puro está relacionado con la denuncia pública y “demolición” de la organización de Satanás.
jr. Cap. 3. Págs. 41-42, párrs. 17-19. - ¿Cómo podemos copiar la actitud de Jeremías en nuestro
territorio?
17 Jehová no quería que nadie de su pueblo perdiera la vida. Unos diez años antes de la destrucción de
Jerusalén indicó mediante Jeremías qué esperanza había para los que estaban desterrados en Babilonia.
Leemos: “Fijaré mi ojo sobre ellos de buena manera, y de seguro haré que regresen a esta tierra. Y ciertamente
los edificaré, y no demoleré; y ciertamente los plantaré, y no desarraigaré”. Jeremías pudo decirles: “Existe una
esperanza para tu futuro” (Jer. 24:6; 26:3; 31:17). Él adoptó el punto de vista de Dios sobre la gente; por eso
ejerció su ministerio con auténtico interés y transmitió al pueblo las exhortaciones de Jehová: “Vuélvanse, por
favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus tratos” (Jer. 35:15). ¿Se le ocurren otras maneras de
mostrar genuino interés en las personas de su territorio?
18 El intenso amor que sentía Jeremías por la gente nunca se enfrió. Después de la destrucción de Jerusalén,
siguió mostrando compasión (léase Lamentaciones 2:11). Aunque los judíos se habían acarreado la tragedia
ellos mismos, él no les dijo: “¡Se lo advertí!”. Al contrario, se sintió muy abatido. Tampoco nosotros debemos
realizar nuestro ministerio de un modo mecánico, movidos únicamente por el sentido del deber. Nuestro
empeño por dar testimonio debe probar el amor profundo que sentimos por nuestro maravilloso Dios y por
nuestros semejantes, creados a imagen suya.
19 No hay mayor privilegio en el mundo que ser testigos del Dios verdadero. Así se sintió Jeremías, quien
escribió: “Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová” (Jer. 15:16). Mediante la
predicación de las buenas nuevas, muchos más podrán llegar a conocer y amar a Aquel a quien deben su
existencia. Sirviendo con celo y amor, como Jeremías, contribuiremos a tal fin.
w86 1/1 pág. 19, párr. 7 - Edifiquemos para un porvenir eterno
¿Qué obra de doble vertiente está ahora en progreso, y, al igual que Noé y Jeremías, de qué manera
podemos participar felizmente en ella?
7 Así como hizo con el profeta Jeremías, Jehová ha comisionado al resto de cristianos ungidos en la Tierra
“para estar sobre las naciones y sobre los reinos, para desarraigar y para demoler y para destruir y para derruir,
para edificar y para plantar”. Por lo tanto, una obra de doble vertiente está ahora en progreso: 1) anunciar el
juicio de Jehová contra el sistema mundial inicuo de Satanás y 2) la formación y constitución de una sociedad
para la preservación, integrada por el pueblo de Dios. (Jeremías 1:10; 24:6, 7; Isaías 26:20, 21.) ¡Qué felices
se sienten los del resto ungido y la creciente multitud de sus compañeros al participar en esta obra hoy día!
Esta felicidad es comparable a la que debieron experimentar el industrioso Noé y su familia.
Jr. Cap. 15. - “No puedo quedarme callado” - LA APATÍA SE TORNA EN INTERÉS
[Ilustración y recuadro de la página 184] En Nueva Zelanda, unos hermanos tocaron a la puerta de cierta
mujer que nunca había querido oír a los testigos de Jehová, pero ahora estaba interesada en escucharlos.
Resulta que esa misma semana había asistido al Salón del Reino al funeral de la esposa de un compañero de
trabajo de su marido. Allí observó que muchos de los presentes consolaban al viudo; además, le pareció muy
lógica la clara exposición bíblica que oyó sobre el tema de la resurrección.
Su trabajo consistía en capacitar a personal especializado en la atención de enfermos terminales. Motivada
por lo que había experimentado en el funeral, había animado a sus estudiantes a asistir a uno cuando tuvieran
la oportunidad. ¿Con qué fin? Para que oyeran la explicación que dan los Testigos sobre el verdadero estado
de los muertos y la linda esperanza que ofrecen para el futuro. Le parecía que los enfermeros podrían utilizar
ambos temas para animar a sus pacientes.
Es obvio que el hecho de que alguien se haya mostrado indiferente por mucho tiempo no significa que Jehová
no pueda ‘darle un corazón para que lo conozca’ (Jer. 24:7). Aún hay esperanza de que la gente apática de
nuestro territorio acepte las buenas nuevas.
jr. Cap. 4. Pág. 47, párr. 9. -Evitemos los engaños de un corazón traicionero
- ¿Por qué estamos seguros de que es posible un cambio de corazón, y qué cosas son esenciales para
lograrlo?
9 Los judíos a quienes Jeremías dirigió los mensajes divinos necesitaban un cambio de corazón, o actitud,
algo que era posible, ya que Dios prometió a quienes volvieran del exilio: “Les daré un corazón para que me
conozcan, que yo soy Jehová; y tendrán que llegar a ser mi pueblo, y yo mismo llegaré a ser su Dios, porque se
volverán a mí” (Jer. 24:7). En la actualidad también es posible un cambio así; es más, la mayoría de nosotros
puede mejorar su “salud cardíaca”. Para ello son esenciales tres cosas: estudiar la Palabra de Dios a fondo,
comprender cómo obra Dios en nuestra propia vida y aplicar lo que hemos aprendido sobre él. A diferencia de
los contemporáneos del profeta, nosotros debemos desear que Jehová nos sondee el corazón. También
podemos hacer nuestro propio examen valiéndonos de la Biblia y reflexionando en lo que Jehová ha hecho en
nuestro beneficio (Sal. 17:3). ¡Así es como debemos actuar!

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Macpela.

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casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.